Ser como niños

por zerimarzo

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 De cierto de cierto os digo, que si no os volviéreis, y fuérais como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Para el lector que se sienta incómodo con esta cita, le pido considerar la biblia como fuente de sabiduría moral. El versículo nunca me llamó la atención especialmente, ya que tenía la interpretación básica de la importancia de la humildad; pero creo que va más allá de eso. Me empezó a picar la cabeza al tercer día sin bañarme cuando noté que gran parte de ese yenesecuá (jenesaisquoi(yonosequé)) de muchos de nuestros héroes de los muñequitos era por ser como niños, de cierto modo. El primer ejemplo que sale a flote es Gokú. Su gracia era que a pesar  de parecer medio babosón, su sentido de la justicia y cariño hacia sus prixes lo ayudaban a penquear centenares de extra- e intraterrestres. Junto con muchos otros ”héroes”, comparte la característica de la alegría: el saber aprovechar cada oportunidad (y si no, crear) para disfrutar de la existencia.

Entonces, ¿En qué se relaciona la humildad de los niños al punchi-feelin’ de los héroes japoneses? Para mí, es la expresión de su voluntad. Cuando somos niños, la vida es, en este aspecto, mucho más simple porque no tenemos todos esos dogmas mentales y por ende hacemos lo que nos parece más lógico. Igual que los niños no temieron a la burla y fueron a quien querían, Gokú sigue luchando por lo que cree correcto sin importar la dificultad de la tarea.

Claro, como con cualquier analogía, valora sólo una parte de esta característica de los niños y reconozco que puede salir el tiro por la culata con un mal razonamiento  o una actitud egoísta de parte del niño, pero el punto de la comparación no es santificar a los niños. Está bien considerar y adaptar las normas existentes, especialmente cuando son para beneficio de los demás; el problema está cuando esas convenciones se vuelven dogmas y nos impiden actuar como desearíamos. Nuestra sociedad está llena de tabúes nocivos en cuanto a género, expresión de cariño, religión, propósito de la vida, etc. De modo que nos esforzamos por actuar dentro de un modelo que no funciona para nuestro bienestar. Lo rico de ser como niños es hacer lo que nos parezca (en orden de importancia) correcto y alegre.

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